Producción y competitividad
El desafío de producir aguacate rentable en California
Gary Clevenger, cofundador de Freska Produce International, analiza cómo los costos, el clima y la competencia importada condicionan la producción.

28 de octubre de 2026
Una fortaleza de la industria del aguacate en California sigue siendo la calidad de su producción. Para Gary Clevenger, cofundador de Freska Produce International, el desafío es conseguir que los precios compensen los costos de mantener los huertos. El agua, la mano de obra y el cumplimiento de las exigencias regulatorias presionan la rentabilidad de un origen que además comparte su mercado con fruta importada durante todo el año.
“El mayor desafío de California no es producir aguacates de calidad, sino hacerlo de manera rentable mientras compite con fruta importada producida a costos significativamente menores” sostiene Clevenger en entrevista con Avobook.
Su diagnóstico plantea una condición para el sector. La calidad, la frescura y la identidad local deben traducirse en un retorno suficiente para los productores. Si bien la cercanía al consumidor ofrece ventajas comerciales, no garantiza una operación rentable.
Agua y mano de obra presionan los costos del huerto
Para el cofundador de Freska Produce International, el aumento de los costos del agua, el trabajo y de las exigencias regulatorias son parte de las limitaciones actuales. Según explica, los productores californianos de aguacate operan con una estructura de costos significativamente superior a la de muchos competidores extranjeros.
El agua presenta dos dificultades. A los costos se suma la disponibilidad con la que pueden contar para los huertos. Clevenger señala que el encarecimiento ha llevado a los productores a invertir en sistemas de riego más eficientes, monitoreo de la humedad del suelo y una mejor gestión del recurso para reducir el consumo.
También es importante considerar la mano de obra. En su análisis, Gary Clevenger explica que los costos laborales continúan aumentando por factores como el aumento del salario mínimo, las regulaciones y la disponibilidad de trabajadores.
El clima agrega incertidumbre a la producción
Además de los costos, la producción californiana de aguacate está constantemente expuesta a eventos meteorológicos que pueden tener efectos negativos en los huertos, como el calor extremo y los vientos fuertes, condiciones particularmente dañinas.
“El calor puede provocar caída de fruta y quemaduras de sol, mientras que los vientos dañan los árboles y reducen los rendimientos” explica Clevenger.
Desde su perspectiva, esto afecta la predictibilidad tanto de la producción como de la rentabilidad del negocio.
Una ventana local dentro de un mercado abastecido por importaciones

El análisis de los datos de Avobook muestra que California concentra su participación en el mercado estadounidense principalmente entre abril y agosto, con una presencia importante durante mayo y junio. Otro caso es el de México, que mantiene el mayor volumen durante todo el periodo estudiado.
El aumento de la oferta californiana de abril y mayo coincide con una reducción relativa de los envíos mexicanos frente a los niveles de comienzos de año. Sin embargo, el origen conserva su posición como proveedor principal.
Durante junio y julio, otro actor se incorpora a la competencia. Durante estos meses Perú gana participación mientras California aún está presente. Posterior a esto la oferta californiana disminuye y México vuelve a concentrar una mayor proporción del abastecimiento.
Para Clevenger, esta relación forma parte del funcionamiento del mercado estadounidense del aguacate. Las importaciones, especialmente desde México, permiten contar con fruta durante todo el año, mientras California aporta producto local durante su temporada.
“Ambos orígenes son necesarios para satisfacer la demanda de los consumidores” señala.
La cercanía tiene valor, pero el sobreprecio no está asegurado
El cofundador de Freska Produce International señala a Avobook que los compradores valoran la frescura, calidad consistente, las menores distancias de transporte y la identidad del aguacate producido en California. Además, para algunos retailers, el origen también representa una cualidad que pueden comunicar al consumidor.
Esta diferenciación permite precios superiores, sobre todo en mercados del oeste de Estados Unidos, donde se valora especialmente a los productos locales. No obstante, Clevenger advierte que el resultado depende de las condiciones comerciales.
“Los sobreprecios no están garantizados. Dependen de la oferta, el calibre, la calidad y las condiciones del mercado” explica.
También precisa que la fruta californiana no es necesariamente más barata por producirse cerca de sus compradores.
¿Qué condiciones pueden sostener la producción?
Gary Clevenger identifica oportunidades en el aguacate de calidad premium, la producción orgánica, las variedades mejoradas y una promoción más sólida para California como origen. Al mismo tiempo, insiste en que el control de los costos y mejorar los rendimientos son acciones esenciales para la continuidad del negocio.
“No podemos competir con las importaciones únicamente en costos. Nuestro futuro depende de la calidad, la frescura, la productividad y de mantener una identidad sólida como producto cultivado en California” afirma.
La perspectiva de Clevenger es que California seguirá siendo una región productora importante. Sin embargo, su viabilidad a largo plazo dependerá de que los agricultores reciban precios que justifiquen sus mayores costos de producción.