Evolución de la industria
Aguacate peruano en Malasia y Filipinas: del acceso a los embarques
Perú obtuvo acceso para su aguacate Hass a Malasia y Filipinas. Las aperturas amplían sus opciones, con el desafío de consolidar las exportaciones.

29 de septiembre de 2026
Perú sumó dos destinos recientes para su aguacate Hass en el sudeste asiático: Malasia habilitó el ingreso de la fruta en enero de 2024, tras más de una década de gestiones. Por su parte, Filipinas acordó los requisitos fitosanitarios en octubre de 2025. Los dos avances forman parte de la expansión comercial peruana, aunque cada mercado se encuentra en una etapa distinta.
La búsqueda de nuevos destinos ocurre mientras aumentan los envíos peruanos a Asia. Arturo Medina, de ProHass, presentó en el Congreso del Aguacate Jalisco 2026 cifras que sitúan las exportaciones de aguacate Hass peruano a esa región en 75.365 toneladas durante 2025, frente a 53.446 toneladas en 2024. Se trata del volumen dirigido a Asia en su conjunto, por lo que no permite determinar cuánto llegó a Malasia o Filipinas.
Entre los destinos asiáticos que ya reciben aguacate peruano destacan China, Japón y Corea del Sur. Según estadísticas de PROMPERÚ basadas en registros de SUNAT, en 2025 las exportaciones de fruta fresca o seca alcanzaron US 75,61 millones hacia China, US 40,11 millones hacia Japón y US$19,08 millones hacia Corea del Sur.
Malasia: del acceso sanitario a la competencia comercial
El ingreso a Malasia fue resultado de un proceso prolongado. SENASA envió información técnica sobre el aguacate Hass en 2012 y seis años después, recibió a una misión malasia que visitó campos y empacadoras en Perú para evaluar sus procedimientos fitosanitarios.
En enero de 2024, el Departamento de Agricultura de Malasia comunicó los requisitos para autorizar el ingreso de la fruta. Los lugares de producción y las plantas interesadas en exportar deben integrar una lista oficial gestionada por SENASA antes de cada campaña.
La habilitación llegó a un mercado que ya contaba con proveedores establecidos. Según WITS/Comtrade, Malasia importó 5.125 toneladas de fruta fresca o seca por US$16,38 millones en 2024. Australia suministró 3.747 toneladas y concentró cerca del 81% del valor importado. Perú no figura entre los países proveedores en esa serie anual correspondiente al primer año de acceso. Sin embargo, ese registro por sí solo no permite descartar operaciones puntuales no reflejadas allí.
El informe de CIEN-ADEX señala dos desafíos para que Perú gane espacio en Malasia: ofrecer un precio competitivo y sostener la calidad de la fruta durante el trayecto. Perú cuenta con una preferencia arancelaria de 0% bajo el acuerdo comercial CPTPP, frente al arancel general de 5% indicado en el reporte. Sin embargo, la presentación de ProHass en el Congreso del Aguacate Jalisco 2026 estima un tiempo promedio de llegada de 50 días. Ese plazo vuelve especialmente relevante la planificación logística, aunque todavía faltan datos de envíos sostenidos para evaluar el resultado comercial de la apertura.
Filipinas: una apertura a la espera del primer embarque
Filipinas alcanzó un hito más reciente. En octubre de 2025, SENASA suscribió con la autoridad filipina un Plan de Trabajo Operativo que establece las condiciones para exportar aguacate Hass. El procedimiento contempla la identificación de campos y empacadoras certificados, así como el monitoreo de plagas cuarentenarias y la trazabilidad de los envíos.
La firma del plan abrió la posibilidad de exportar, pero aún quedaban pasos para concretar los despachos. En julio de 2026, la Cancillería peruana informó que se esperaba una visita técnica de la autoridad sanitaria filipina para acreditar centros de producción y empaque antes de remitir el primer embarque.
En el caso de Filipinas, la distancia también será una variable para observar cuando comiencen los envíos. Según la presentación de Medina en el Congreso del Aguacate Jalisco 2026, la mercancía tarda en promedio entre 45 y 50 días en llegar al destino. El dato describe el tránsito estimado. La capacidad de abastecer ese destino de manera regular deberá evaluarse una vez que existan embarques verificables.
Malasia y Filipinas muestran dos momentos de la expansión peruana en Asia. En Malasia, el acceso sanitario se obtuvo hace más de dos años, pero falta determinar con datos desglosados qué presencia comercial ha logrado el aguacate peruano. En Filipinas, el acuerdo fitosanitario está firmado y el siguiente hito es confirmar el primer envío. Los embarques posteriores permitirán evaluar cuánto espacio gana Perú en cada mercado.