Análisis profundo al aguacate chileno: récord exportador abre preguntas para la temporada 2026-2027
Chile cerró el mayor volumen de aguacates exportados de las últimas siete campañas. Pero detrás del récord hay una señal quizás más relevante para la próxima temporada: el negocio chileno está cambiando su mapa de destinos y dependerá cada vez más de su capacidad para elegir mercados y ventanas comerciales.
La temporada 2025-2026 marcó un hito para las exportaciones chilenas de aguacate. Los registros de Avobook mostraron 7.144 contenedores enviados al exterior, con los que Chile alcanzó su mayor volumen de las últimas siete campañas analizadas por nuestro analistas de Mercado y superó en casi 20% el resultado de la temporada anterior.
Sin embargo, el dato más interesante de cara a 2026-2027 puede no estar únicamente en cuánto exportó Chile, sino en cómo distribuyó ese mayor volumen.
La última campaña mostró un mercado bastante diferente al de algunos años atrás: Europa reforzó su posición como principal destino, Argentina ganó una importancia inédita, Asia continuó creciendo y Estados Unidos perdió protagonismo. Si estas tendencias se mantienen, la próxima temporada podría encontrar a la industria chilena ante un escenario donde producir más seguirá siendo importante, pero será igualmente decisivo determinar dónde colocar esa producción y en qué momento hacerlo.
Según los datos registrados por Avobook, los 7.144 contenedores de 2025-2026 superaron en 1.189 unidades los 5.955 de la campaña anterior y estuvieron casi 80% por encima de los 3.976 contenedores enviados en 2023-2024.
Para Tomás de la Cuadra, analista de mercados de Avobook, las cifras muestran tanto una recuperación de la capacidad exportadora como una transformación del mapa comercial del aguacate chileno. Y esa segunda variable puede ser determinante para entender lo que viene.

Envíos de Aguacates Chilenos a Europa seguirán siendo clave
Europa recibió 4.293 contenedores chilenos en 2025-2026, algo más de 60% del total exportado. El punto de llegada de Países Bajos volvió a encabezar los destinos, con 2.291 contenedores, frente a 1.807 de la campaña anterior, un crecimiento de 26,8%.
Pero la expansión no se concentró exclusivamente allí. Reino Unido pasó de 652 a 890 contenedores; España, de 648 a 770; e Italia, de 210 a 331.
Esta distribución entrega una primera señal para la próxima campaña. Si Chile mantiene o vuelve a incrementar su producción exportable, Europa probablemente tendrá que seguir absorbiendo una parte relevante del volumen adicional.
Eso convierte al mercado europeo en una oportunidad, pero también en un punto de atención. Una mayor disponibilidad chilena deberá convivir con la oferta de otros orígenes, por lo que no necesariamente más fruta se traducirá automáticamente en mejores retornos.
En ese escenario, aspectos como las semanas de llegada, los calibres disponibles, la condición de la fruta y la oferta concurrente de otros países podrían pesar tanto como el volumen total de la cosecha.
La pregunta para 2026-2027, por tanto, no será solamente cuánto puede crecer Europa, sino cuánto espacio comercial encontrará Chile dentro de las ventanas en que su fruta resulte competitiva.
Mercado de Argentina podría ser el gran regulador del aguacate chileno
La transformación más significativa de la última campaña ocurrió mucho más cerca de Chile: Argentina recibió 1.734 contenedores, un crecimiento de 38,7% respecto de 2024-2025, y quedó como el segundo mayor destino individual del aguacate chileno, solo por detrás de Países Bajos.
El cambio adquiere mayor dimensión al observarlo en perspectiva. América Latina concentró aproximadamente 26,6% de las exportaciones chilenas de la última temporada, frente al 11,4% que representaba en 2019-2020.

Esto plantea una de las principales interrogantes para la próxima campaña: ¿Argentina mantendrá una demanda capaz de absorber cerca de un cuarto de los contenedores que Chile envía al exterior?
Si la respuesta es positiva, el país vecino podría transformarse en una pieza estructural del negocio exportador chileno y no simplemente en una buena alternativa coyuntural.
Su cercanía ofrece ventajas relevantes: menores tiempos de tránsito, capacidad de reaccionar rápidamente a oportunidades comerciales y una logística distinta a la que exige enviar fruta a Europa o Asia. En una temporada de mayor producción, esa flexibilidad puede ayudar a descongestionar otros destinos y entregar alternativas frente a cambios rápidos de precios.
Pero precisamente por el peso que alcanzó Argentina, su comportamiento deberá ser seguido con especial atención. La próxima campaña chilena será más sensible que antes a cualquier variación importante en la demanda de ese mercado. Desde Argentina advierten que el precio en origen será clave para saber si es posible aumentar el consumo, en un país que vive circunstancias económicas poco estables.
Aguacates de Chile en Asia: crecimiento, pero no volumen suficiente para un cambio
Asia recibió 761 contenedores durante 2025-2026, equivalentes a 10,7% de las exportaciones chilenas. China aumentó desde 431 hasta 545 contenedores y Corea del Sur prácticamente duplicó sus compras, desde 108 hasta 212.
En términos absolutos, todavía existe una distancia considerable respecto de Europa y Argentina. Sin embargo, el crecimiento aporta algo estratégico para Chile: una tercera dirección hacia la cual distribuir su oferta.
Si China y Corea continúan aumentando sus compras durante 2026-2027, Asia podría adquirir mayor relevancia como herramienta de diversificación, especialmente en períodos donde otros mercados enfrenten una elevada disponibilidad de fruta.
Por ahora, más que reemplazar a los grandes destinos, Asia parece llamada a ampliar las alternativas comerciales disponibles para los exportadores.
Aguacate chileno en Estados Unidos: no es irrelevante, pero deja de ser indispensable
En sentido contrario se movió Estados Unidos. Los envíos disminuyeron desde 539 hasta apenas 191 contenedores, una caída de 64,6%. La cifra permite una lectura interesante: Chile logró alcanzar su récord exportador de las últimas siete temporadas a pesar de reducir fuertemente sus despachos hacia Estados Unidos.
Esto indica que la industria hoy depende menos de ese mercado para colocar su producción.
Pero sería apresurado interpretar esa caída como una salida definitiva. Estados Unidos continúa siendo uno de los grandes mercados internacionales del aguacate y las condiciones competitivas pueden cambiar de una campaña a otra.
Para Chile, su papel podría ser cada vez más el de un mercado de oportunidad: atractivo cuando existan ventanas de precio y abastecimiento favorables, pero menos necesario como destino estructural de grandes volúmenes.
La evolución de la oferta mexicana y de otros proveedores será, en este sentido, una variable especialmente relevante para determinar si Estados Unidos vuelve a ganar espacio en 2026-2027.
No solo números de contenedores
El verdadero indicador para la próxima temporada no será únicamente si Chile vuelve a superar los 7.000 contenedores. Será necesario observar al menos tres señales: si Argentina consolida el salto registrado durante la última campaña; si Europa mantiene capacidad para absorber una oferta chilena elevada sin deteriorar los retornos; y si China y Corea continúan ganando participación como destinos alternativos.
A ellas se sumará una cuarta variable: la eventual reapertura de oportunidades comerciales en Estados Unidos.