Reajuste de orígenes
Transición en EEUU: México avanza frente a disminución de volumen desde Perú y California
México se abre paso ante la menor participación de Perú y California, que ajustan el cierre de sus temporadas bajo estrategias diferentes.
Cada agosto, el mercado estadounidense del aguacate atraviesa uno de los momentos más relevantes de su calendario de abastecimiento. Perú comienza a acercarse al cierre de su temporada, California reduce progresivamente su cosecha y México recupera espacio hasta consolidarse nuevamente como el principal proveedor de Estados Unidos.
En 2026, sin embargo, esta transición presenta algunas particularidades.
Durante las semanas en que históricamente México reduce su oferta y permite que Perú y California ganen mayor participación, los volúmenes mexicanos se han mantenido más firmes que en temporadas anteriores. Esto ha limitado el espacio relativo ocupado por ambos competidores y anticipa un reordenamiento del abastecimiento durante agosto y septiembre.

Los datos de julio ya reflejan esta estructura: México concentró el 60,35% de las llegadas a Estados Unidos, Perú alcanzó el 20,92% y California representó el 17%, mientras Colombia aportó el 1,53% restante.

La pregunta ahora es cómo avanzará esta transición y, especialmente, qué significa para las expectativas de Perú y California durante el tramo final de sus respectivas campañas.
México llega a la transición con una presencia más sólida
El comportamiento observado entre las semanas 24 y 31 permite dimensionar una de las principales diferencias de 2026 respecto de campañas anteriores.
Esta ventana coincide tradicionalmente con el período en que México reduce temporalmente su oferta. En temporadas como 2023 y 2024, esa disminución permitió que California y Perú ganaran mayor protagonismo dentro del abastecimiento estadounidense.
Este año, en cambio, México ha sostenido volúmenes elevados durante buena parte del período, sin registrar una contracción tan pronunciada. Como consecuencia, Perú y California han ocupado una proporción menor del volumen semanal respecto de los máximos alcanzados durante la misma ventana en temporadas anteriores.

Para Gary Clevenger,de Freska Produce, el escenario forma parte de un proceso estacional conocido por la industria: a medida que Perú reduce sus exportaciones y California desacelera su cosecha, México recupera gradualmente su posición dominante. Desde su perspectiva, el mercado continúa fundamentalmente equilibrado, con una demanda minorista estable e inventarios manejables. La clave estará en observar la velocidad con que esos inventarios sean absorbidos antes de evaluar el verdadero impacto de los cambios en la oferta.
Perú proyecta mantenerse hasta septiembre
Desde Perú, la lectura de esta transición introduce un matiz importante: el aumento de México no modifica necesariamente el calendario previsto por el origen peruano.
José Antonio Castro, presidente de ProHass, explica que la ventana exportadora peruana responde principalmente a las condiciones agroclimáticas que determinan su producción de Hass y se extiende aproximadamente desde mayo hasta septiembre. De acuerdo con sus proyecciones, las últimas salidas de aguacate peruano hacia Estados Unidos deberían producirse durante la segunda semana de septiembre.
La participación irá disminuyendo progresivamente. Durante agosto y parte de septiembre, Perú continuará presente en el mercado estadounidense, pasando desde niveles cercanos al 20% hasta aproximadamente un 7% hacia el cierre de su campaña.
Más que intentar extender artificialmente esa ventana, Castro plantea que el desafío está en mantener la calidad durante todo el período exportador, respetando los niveles mínimos de materia seca y optimizando este parámetro de acuerdo con las distintas zonas productoras.
México, por su parte, abastece Estados Unidos durante las 52 semanas del año y presenta sus propias curvas de producción según regiones y floraciones. Para la industria peruana, esta dinámica no representa un escenario inesperado.
"No es una sorpresa el tamaño de la oferta mexicana durante las diferentes épocas del año", explica José Antonio Castro.
La coexistencia entre diferentes proveedores tampoco es vista necesariamente como una amenaza para el origen:
"Desde nuestra perspectiva, todo mercado debe tener ofertas de un mismo producto desde diferentes orígenes. Esta competencia es lo más sano para el mercado", sostiene el presidente de ProHass.
Para Perú, por tanto, el fortalecimiento estacional de México forma parte de una dinámica conocida e incorporada en la planificación de la campaña. El desafío está en sostener la calidad y cumplir los compromisos comerciales durante toda su ventana de participación.
California permanecerá mientras el mercado lo permita
California enfrenta la transición desde una posición diferente.
Gary Clevenger proyecta que el origen seguirá siendo un proveedor relevante durante agosto y que parte de la fruta podría permanecer disponible incluso durante septiembre. Sin embargo, la duración de su presencia dependerá más de la economía del mercado que de la disponibilidad física de fruta.
"La salida de California estará determinada más por la economía del mercado que por la disponibilidad de fruta", señala.
A medida que México aumenta su participación y los precios comienzan a ajustarse, los productores californianos pueden volverse más selectivos respecto del momento en que cosechan. Esto diferencia parcialmente las estrategias de ambos orígenes: mientras Perú trabaja sobre una ventana exportadora definida y programas comerciales establecidos, California conserva mayor capacidad para ajustar el ritmo de cosecha dependiendo de la madurez de la fruta y de los retornos disponibles.
Clevenger anticipa así una reducción gradual de la cosecha californiana durante agosto, aunque algunos productores podrían continuar operando en septiembre si las condiciones comerciales resultan favorables.
Perú prioriza sus programas
Otro interrogante relevante es si el fortalecimiento de México podría llevar a Perú a redireccionar parte de su fruta hacia otros destinos.
Clevenger considera que existe esa posibilidad, pero de manera limitada. Perú mantiene programas consolidados en Europa, Reino Unido, Asia y otros mercados, aunque buena parte de estos compromisos se define con anticipación.
Castro refuerza precisamente ese punto desde la perspectiva peruana: el objetivo no será retirar fruta de Estados Unidos ante movimientos coyunturales del mercado, sino respetar los programas previamente establecidos con las principales cadenas de supermercados.
Para el presidente de ProHass, esta previsibilidad forma parte del posicionamiento comercial del origen:
"Los programas se respetan y sobre la base del cumplimiento se construye la confianza de ser un origen que sí cumple y no especula", señala José Antonio Castro.
Esta estrategia reduce el peso del mercado spot como principal indicador para decidir el destino de la fruta y permite entender por qué el aumento de México no necesariamente provocará una salida anticipada de Perú. Estados Unidos continúa siendo uno de sus mercados estratégicos y la presencia peruana irá disminuyendo siguiendo principalmente el avance natural de su temporada.
Un año de precios particularmente volátil
La transición ocurre además después de un comportamiento comercial muy diferente al observado en otras temporadas.
Los precios del calibre 48 mexicano en Texas comenzaron el 2026 en niveles cercanos a USD 22 por caja de 25 libras. Posteriormente registraron un ascenso progresivo hasta alcanzar un máximo superior a USD 60 alrededor de la semana 22. La tendencia cambió rápidamente después: entre las semanas 26 y 28, las cotizaciones descendieron hasta niveles cercanos a USD 25, antes de experimentar una recuperación parcial hacia aproximadamente USD 42 durante la semana 30.

En buena parte del primer tramo del año, los valores de 2026 permanecieron por debajo de los observados en 2024 y 2025.
Para Clevenger, los retornos durante la ventana estacional de menor oferta mexicana han cumplido, en términos generales, con las expectativas, aunque sin superarlas significativamente. La combinación de inventarios suficientes y una demanda minorista constante evitó que la menor disponibilidad mexicana se tradujera en precios excepcionalmente elevados de manera sostenida.
Desde Perú, Jose Antonio Castro prefiere esperar antes de evaluar los resultados definitivos de la campaña. Considera que realizar estimaciones de retornos antes de finalizar la temporada podría llevar a conclusiones prematuras, especialmente porque cada campaña enfrenta condiciones diferentes y factores difíciles de anticipar. Su propuesta es esperar hasta noviembre para comparar los resultados de 2026 con temporadas anteriores.
Los inventarios marcarán el ritmo de la transición
¿Qué ocurrirá entonces a medida que Perú y California reduzcan su presencia y México recupere mayor participación?
Para Clevenger, los inventarios deberían ajustarse gradualmente durante agosto, pero existen suficientes volúmenes circulando actualmente por la cadena para evitar movimientos bruscos en el corto plazo.
"El foco del mercado durante las próximas semanas debería estar menos en los titulares diarios y más en el ritmo al que se reducen los inventarios", plantea Gary Clevenger.
Ese ritmo será determinante para la evolución comercial. Mientras exista suficiente fruta circulando por la cadena, se espera una transición ordenada, con disponibilidad adecuada y precios relativamente estables.
Una interrupción breve de los nuevos suministros mexicanos tendría un efecto limitado, pero si cualquier alteración se prolongará durante varias semanas, los inventarios comenzarían a estrecharse, disminuirían las oportunidades promocionales y los precios podrían fortalecerse.
Castro, en tanto, pone el énfasis en otro aspecto de la transición: los cambios entre orígenes y hemisferios forman parte habitual de la planificación de comercializadores y supermercados internacionales. Los principales actores conocen las ventanas productivas y programan con anticipación cuándo comenzar a sustituir un origen por otro.
Por ello, el presidente de ProHass considera que el objetivo central no debería ser únicamente determinar qué país gana o pierde participación durante unas semanas, sino garantizar que el consumidor continúe recibiendo fruta en buenas condiciones durante todo el proceso. La calidad y condición del producto constituyen un objetivo transversal para los distintos orígenes y una de las principales herramientas para seguir aumentando el consumo de aguacate.
México recupera espacio, pero la transición será gradual
Los datos y las perspectivas de ambos orígenes apuntan hacia una transición más progresiva que abrupta.
México ya domina ampliamente el abastecimiento y su participación debería continuar aumentando hacia el otoño estadounidense. California reducirá su cosecha a medida que cambien las condiciones económicas del mercado, aunque parte de su fruta podría extenderse hasta septiembre.
Perú también disminuirá su participación, pero lo hará respetando una ventana exportadora que contempla presencia en Estados Unidos hasta aproximadamente la segunda semana de septiembre y manteniendo los programas acordados con sus clientes.
La transición, por tanto, no implica simplemente que México reemplace de manera inmediata a Perú y California. Durante varias semanas, los tres orígenes continuarán compartiendo el mercado mientras cambian progresivamente sus respectivas participaciones. En ese período, más que los movimientos diarios, será la velocidad con que disminuyan los inventarios la que entregue una señal más clara sobre precios y disponibilidad.
Para una industria acostumbrada a coordinar temporadas, hemisferios y múltiples orígenes, el desafío vuelve a ser el mismo: hacer que el cambio entre proveedores mantenga la continuidad de oferta, calidad y condición que espera el consumidor.