Santiago Pinto
Prepararse antes de que llegue la incertidumbre
Ecuador
De manera recurrente, los reportes de organismos internacionales como la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) vuelven a situar al fenómeno de El Niño y a la variabilidad climática en el centro de la conversación. Las constantes fluctuaciones en los pronósticos y los niveles de alerta mantienen a la industria agroexportadora en un estado de monitoreo permanente.
Sin embargo, más allá de los porcentajes cambiantes o del color del semáforo en cada actualización, existe una reflexión que considero aún más importante. En agricultura, los pronósticos no deben entenderse como una predicción definitiva, sino como una herramienta para prepararnos con anticipación. El verdadero desafío no consiste en intentar adivinar qué ocurrirá, sino en comenzar a tomar decisiones cuando todavía existe margen para hacerlo.
Monitoreo climático y evaluación de escenarios en Ecuador
En Ecuador ya estamos viviendo ese proceso. Además del seguimiento permanente a los informes internacionales, instituciones como el INOCAR monitorean el comportamiento del océano y las anomalías de temperatura que podrían influir en los próximos meses. Hoy observamos temperaturas entre dos y tres grados por encima de los registros habituales, una condición que requiere atención, aunque todavía es prematuro determinar cuál será su evolución definitiva.
Precisamente por esa incertidumbre, los distintos sectores ya comenzaron a trabajar en planes de contingencia. No solo la agricultura, sino también la infraestructura, la logística y los servicios públicos están evaluando distintos escenarios para reducir los posibles impactos si las condiciones climáticas continúan evolucionando.
Impacto en los cultivos: Del exceso hídrico a la gestión del riego
En la industria del aguacate, esta planificación adquiere una relevancia aún mayor debido al momento fenológico que atraviesan los cultivos. Mientras especies como el banano o el mango concentran su preocupación en el riesgo de inundaciones en las zonas bajas de la costa, para el aguacate el foco está puesto en la disponibilidad de agua durante el período de estiaje, el manejo eficiente del riego y la capacidad de sostener un adecuado desarrollo de la fruta durante los meses más secos del año.
A esto se suma una dimensión logística que muchas veces pasa desapercibida. Si un evento climático afecta zonas estratégicas como Guayaquil, principal puerto de salida para gran parte de nuestras exportaciones, las consecuencias podrían extenderse mucho más allá de los huertos. La logística también forma parte de la gestión del riesgo y debe incorporarse desde el inicio en cualquier planificación.
Nutrición y manejo agronómico en etapas fenológicas claves
En este momento nuestros cultivos atraviesan una etapa fenológica muy importante. El principal trabajo se concentra en asegurar un riego oportuno y una nutrición equilibrada que permita sostener el desarrollo de la fruta. Ambas estrategias son complementarias: una correcta nutrición pierde efectividad si no existe suficiente disponibilidad de agua, del mismo modo que el riego por sí solo no resuelve las necesidades fisiológicas del cultivo.
Durante agosto y septiembre el monitoreo será especialmente importante. Si el estrés hídrico se prolonga, podrían comenzar a observarse efectos sobre el desarrollo del fruto, aumentando el riesgo de aborto de fruta o de una mayor proporción de calibres pequeños.
Aunque todavía es prematuro anticipar ese escenario, es precisamente esta etapa del cultivo la que obliga a mantener una vigilancia permanente y ajustar el manejo agronómico conforme evolucione la disponibilidad de agua.
La anticipación como la mejor estrategia frente al cambio climático
La agricultura siempre convivirá con la incertidumbre. Lo que ha cambiado es nuestra capacidad para anticiparnos. Hoy contamos con mejores herramientas para monitorear el clima, interpretar los datos y tomar decisiones con mayor información.
Aprovechar esa ventaja será fundamental para proteger el desarrollo de la fruta, mantener la competitividad del sector y enfrentar con mayor preparación cualquier escenario que pueda presentarse en los próximos meses. Porque, en la industria del aguacate, prepararse antes de que llegue la incertidumbre sigue siendo la mejor inversión posible.
Santiago Pinto
Director Iteranza
spinto@interanza.com
Ecuador