Impacto climático
¿Cómo afectará el Súper Niño al aguacate en Sudamérica?
El fenómeno climático alterará las cosechas en Perú y Colombia, mientras que Chile proyecta una mayor disponibilidad hídrica para sus huertos.
El fenómeno del Súper Niño vuelve a instalarse como uno de los principales temas de preocupación para la industria del aguacate en Sudamérica. Sin embargo, su impacto no será igual para todos los países productores. Mientras algunas regiones podrían enfrentar problemas de floración, calibre, enfermedades y logística, otras tendrían la oportunidad de mejorar su disponibilidad hídrica e incluso beneficiarse de un escenario comercial más favorable de cara al mercado internacional.

Campo de aguacates dividido por los efectos climáticos del Súper Niño en Sudamérica.
¿Qué riesgos proyecta el Súper Niño para la producción en Perú?
En Perú, uno de los principales riesgos asociados al Súper Niño es la alteración de la inducción floral. Las temperaturas más elevadas pueden provocar floraciones más extensas y desordenadas, afectando la uniformidad productiva de los huertos. La prolongación de este proceso puede traducirse en una menor productividad y una mayor variabilidad entre predios, donde el manejo técnico será un factor determinante.
A ello se suma un riesgo logístico crítico que va más allá del campo. Las lluvias intensas, inundaciones y huaycos pueden generar interrupciones en caminos y rutas, dificultando el transporte de la fruta hacia los centros de empaque (packhouses) y puertos de exportación. Asimismo, el aumento de la humedad y temperaturas elevadas favorecen la aparición de enfermedades, incrementando los problemas de poscosecha.
Marco Mattar, asesor internacional en frutales subtropicales, experto en paltos y cítricos, afirma que los conflictos se verían en el transporte "En Perú veo más riesgo en la logística que en la producción. El verdadero problema puede ser sacar la fruta del campo."
¿Por qué Colombia se perfila como el país más vulnerable ante la sequía?
El principal riesgo para Colombia sería la falta de lluvias. Una prolongada reducción de las precipitaciones podría afectar la cuaja de los frutos, incrementar la caída de aguacate y reducir el calibre final de la producción, comprometiendo el potencial observado en las floraciones actuales, especialmente para la cosecha de finales de año.
"Lo más preocupante es Colombia. Si no llegan las lluvias esperadas, podríamos ver caída de fruta y calibres más pequeños." Advierte Mattar.
Además, las condiciones de estrés hídrico favorecen la aparición de enfermedades asociadas a hongos de la madera, uno de los problemas sanitarios más complejos para la industria colombiana. En escenarios de sequía prolongada, los productores podrían verse obligados a realizar podas severas y programas intensivos de recuperación de huertos.
¿Qué oportunidades y desafíos hídricos enfrentará Chile?
Para Chile, el panorama podría ser distinto y más favorable en términos de recursos. La mayor disponibilidad de lluvias contribuiría a la recuperación de embalses, acuíferos y perfiles de suelo, especialmente en la zona centro-norte, donde la escasez hídrica ha sido una de las principales limitantes para el desarrollo productivo durante la última década.
"En Perú el Niño es una catástrofe; en Chile puede transformarse en una oportunidad productiva y comercial." Afirma el columnista de Avoboook Gonzalo Vargas.
No obstante, los especialistas advierten que será necesario implementar estrategias para evitar un exceso de crecimiento vegetativo que afecte la inducción floral, requiriendo ajustes en fertilización, manejo del nitrógeno, reguladores de crecimiento y prácticas como el anillado. Desde el punto de vista comercial, un eventual descenso de la oferta peruana podría abrir una ventana favorable para la fruta chilena al inicio de la temporada, generando condiciones de precios más atractivas en el mercado global.
“Si la oferta peruana se reduce y el consumo sigue creciendo, Chile podría iniciar la temporada con precios muy atractivos." Menciona Vargas
¿Cuáles son las amenazas sanitarias más comunes para la calidad de la fruta?
Aunque zonas como Chile se beneficien de una mayor disponibilidad de agua, las lluvias persistentes en áreas costeras,con mayor humedad y menor ventilación, representan un desafío. Un escenario de precipitaciones prolongadas durante la primavera podría aumentar los problemas de condición de fruta y poscosecha, afectando a los huertos ubicados en sectores con neblinas frecuentes. Los expertos recomiendan reforzar los programas preventivos de control de enfermedades y monitorear cuidadosamente los suelos para evitar patógenos asociados al exceso de humedad.
¿Se extenderán los efectos climáticos más allá de una temporada?
Más allá de los efectos inmediatos, los expertos coinciden en que el fenómeno del Súper Niño podría influir sobre la producción de aguacate durante varios ciclos productivos. Por ello, la capacidad de adaptar los manejos agronómicos, fortalecer la infraestructura y responder rápidamente a las nuevas condiciones climáticas será determinante para minimizar riesgos y aprovechar las oportunidades que pueda generar este escenario para la industria sudamericana.
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