Gestión del riesgo climático
Cómo proteger los huertos de aguacate del Fenómeno del Niño en Colombia
Colombia frena sequías y calor en aguacates con cubiertas vegetales, reservorios hídricos, protectores foliares y nutrición contra el estrés.
El posible retorno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 ha encendido las alertas en diversos sectores agrícolas. En el caso del cultivo de aguacate, sector en el que colombia dispone más de 42.000 hectáreas de territorio, las proyecciones climáticas plantean un escenario especialmente complejo debido al aumento de las temperaturas, la reducción de las precipitaciones y el estrés hídrico que podrían enfrentar las plantaciones en los huertos de aguacate.
De acuerdo con David Santiago Calle Velásquez , agrónomo y analista de producción, frutas y exóticos de C.I Uniban S.A., estas condiciones tienen un impacto directo sobre la fisiología de los árboles, afectando procesos clave como la floración, el desarrollo de frutos y la capacidad productiva de los huertos.
"En lotes que atraviesan etapas avanzadas de floración o llenado de fruto, la caída puede dispararse. En situaciones severas, las pérdidas llegan incluso al 50 % o 70 % de la producción". Advierte el especialista.
¿Por qué El Niño es una amenaza para los huertos de aguacate?
La experiencia reciente refuerza esta preocupación. Durante el episodio de El Niño registrado entre 2023 y 2024, Colombia experimentó temperaturas excepcionalmente altas, con registros cercanos a los 40 °C en distintas regiones. Para este año, los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) apuntan a una alta probabilidad de que se desarrolle un nuevo evento climático, cuya intensidad podría oscilar entre moderada y fuerte.
¿Cómo afecta el estrés hídrico a la producción?
Entre las medidas recomendadas para reducir el impacto del estrés hídrico destaca el manejo adecuado de la cobertura vegetal del suelo. Mantener áreas completamente desprotegidas durante períodos de alta radiación puede acelerar la pérdida de humedad y elevar la temperatura del suelo en los huertos de aguacate.
Una alternativa eficiente consiste en realizar el control de arvenses en bandas y aprovechar los residuos vegetales como cobertura (mulch) alrededor de los árboles. Esta práctica contribuye a disminuir la evaporación, conservar la humedad y generar condiciones más favorables para el desarrollo radicular.
El estado del suelo juega un papel determinante en la capacidad del cultivo para enfrentar períodos prolongados de sequía. Por ello, se recomienda realizar análisis periódicos que permitan identificar restricciones físicas, desequilibrios nutricionales o problemas estructurales que puedan afectar el rendimiento de las plantas.
En este contexto, la materia orgánica adquiere especial relevancia. Los suelos con mayores niveles de biomasa presentan una mejor capacidad de retención de agua, favorecen la actividad biológica y contribuyen a mantener un sistema radicular más activo bajo condiciones de estrés. Compost, abonos orgánicos y residuos vegetales adecuadamente manejados pueden transformarse en herramientas estratégicas para mejorar la resiliencia de los huertos de aguacate.

Manejo de cubiertas vegetales y conservación de suelo en huertos de aguacate afectados por sequías en Colombia.
Otras medidas para mitigar el efecto de El Niño en los huertos
Otra práctica recomendada es la incorporación de ácidos húmicos y fúlvicos dentro de los programas de manejo. Aunque no representan una solución única frente a la sequía, estos compuestos pueden favorecer el desarrollo radicular y mejorar la disponibilidad de nutrientes, fortaleciendo la capacidad de respuesta del cultivo ante condiciones adversas.
La estructura de la copa también influye en la tolerancia del árbol a las altas temperaturas. Copas excesivamente abiertas pueden dejar hojas y frutos expuestos a niveles elevados de radiación solar, aumentando el riesgo de quemaduras y estrés térmico. En este contexto, una poda adecuada permite mantener un equilibrio que favorece el autosombreado natural del árbol, protegiendo los órganos más sensibles durante los períodos de mayor calor.
El uso de protectores o reflectantes solares aplicados vía foliar ha ganado protagonismo en zonas de alta radiación. Estos productos ayudan a reducir la temperatura superficial de hojas y frutos, disminuyendo la incidencia de daños asociados a la exposición solar extrema en los huertos de aguacate.
Entre todas las variables involucradas en el manejo del cultivo durante eventos de El Niño, la disponibilidad de agua continúa siendo uno de los aspectos más críticos. La disponibilidad hídrica permite sostener procesos fisiológicos esenciales y reducir el riesgo de pérdidas productivas.
Por otra parte, las estrategias nutricionales también requieren ajustes frente a escenarios de déficit hídrico. Mantener reservas suficientes de nutrientes permite que las plantas afronten mejor las exigencias fisiológicas asociadas a temperaturas elevadas y menor disponibilidad de agua.

Reservorios estratégicos son fundamentales para el riego de huertos de aguacate durante temporadas secas.
"Suelo, agua, nutrición, manejo de la copa y conservación de humedad tienen que funcionar como un sistema. Y aunque el clima no se puede controlar, sí es posible preparar el cultivo para responder mejor". Explica el agrónomo.
Enfrentar un posible Súper Niño exige una visión integral del manejo agronómico. La conservación de humedad, la salud del suelo, la disponibilidad de agua, la nutrición y la arquitectura del árbol deben funcionar de manera coordinada para aumentar la resiliencia de los huertos de aguacate.