Los calibres están contando una historia diferente en cada mercado
Sebastián de la Cuadra analiza cómo la dinámica de calibres explica la brecha de precios entre EE. UU. y Europa.

Una de las conversaciones más interesantes de nuestra última reunión de pauta comenzó con una pregunta: ¿por qué el calibre 48 estaba alcanzando un precio tan diferente al de los calibres pequeños en Estados Unidos?
La respuesta abrió una discusión más amplia. Los calibres no son solo una característica física. También reflejan la etapa de la cosecha, las condiciones de producción, la disponibilidad y las preferencias de cada mercado.
En Estados Unidos se ha observado una presencia importante de fruta pequeña, especialmente en calibres 60, 70 y 84. Al mismo tiempo, los calibres grandes han tenido una disponibilidad más limitada y una demanda elevada.
En algunos momentos, la diferencia de precio entre el calibre 48 y el 60 llegó a ser muy significativa. Esto contrasta con la temporada anterior, cuando ambos se se mantuvieron mucho más cerca.
Una explicación está en el comienzo de la cosecha mexicana. La temporada parte en zonas de menor altitud y temperaturas más altas, donde generalmente se obtiene fruta de menor tamaño. Luego avanza hacia sectores más altos y fríos, modificando la distribución de calibres.
Sin embargo, lo que ocurre en Estados Unidos no se repite en otros destinos. En Europa, los calibres medianos se han mantenido en mejores niveles, tanto en Róterdam como en Algeciras, y el mercado ha mostrado mayor estabilidad. Durante agosto queremos explicar estas diferencias. Cuando hablamos de un calibre 48, 60 o 70, no todos conocen su equivalencia en peso, la cantidad de
frutas por caja o los estándares utilizados en Estados Unidos y Europa. Tampoco siempre se explica por qué un calibre puede ser demandado por supermercados, pero menos atractivo para mayoristas o el canal gastronómico.
Por eso, elaboraremos tablas e infografías para entender qué calibre busca cada mercado y por qué. Los precios muestran el resultado. Los calibres ayudan a comprender la causa.
Sebastián de la Cuadra