Certificaciones y Sostenibilidad
Baika obtiene histórica certificación SCS Sustainably Grown
Baika es la primera operación de aguacate en Colombia con sello SCS Sustainably Grown, marcando un hito de sostenibilidad.

La sostenibilidad continúa consolidándose como uno de los principales factores de competitividad para la industria mundial del aguacate. A medida que importadores, supermercados y consumidores elevan sus exigencias en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG), las certificaciones internacionales adquieren un rol cada vez más relevante para acceder a los mercados de mayor valor.
En ese escenario, Baika Colombia se convirtió en la primera operación de aguacate del país en obtener la certificación SCS Sustainably Grown, un reconocimiento que valida el cumplimiento de exigentes estándares internacionales y marca un hito inédito para la producción colombiana.
Para la compañía, este logro representa mucho más que una certificación. Según explicó Sara López, subgerente de Operaciones de Baika Colombia, convertirse en la primera operación del país en obtener este reconocimiento demuestra que es posible producir aguacates de manera eficiente, cuidando el medio ambiente, promoviendo prácticas éticas y generando bienestar para las personas. A su juicio, este avance también abre un camino para que la industria colombiana continúe fortaleciendo su competitividad frente a los mercados internacionales más exigentes.

Un estándar que responde a las nuevas exigencias del mercado global
La auditoría de SCS Sustainably Grown evaluó aspectos clave como la integridad empresarial, las prácticas agrícolas sostenibles, la gestión ética, la conservación de los recursos naturales y el desempeño ambiental. Para Baika Colombia, la certificación consolida un trabajo desarrollado durante los últimos meses para integrar la sostenibilidad como un eje transversal en todas sus operaciones.
"Más que obtener un certificado, significa que el trabajo que venimos realizando desde hace varios meses en sostenibilidad fue validado por un organismo internacional. También demuestra que Colombia tiene la capacidad de producir aguacate Hass con estándares que hoy exigen los mercados más importantes del mundo" afirmó Leonarda Gallego, jefe de certificaciones de Baika Colombia.
La relevancia de este tipo de certificaciones trasciende el ámbito productivo. "Hoy los consumidores quieren conocer el origen de los alimentos y saber cómo fueron producidos. Esta certificación les brinda esa confianza porque demuestra que detrás de cada fruta existe un compromiso real con el medio ambiente, con las personas y con las buenas prácticas agrícolas", añadió Gallego.
Para López, esto se traduce en confianza, transparencia y trazabilidad, garantías fundamentales para consolidar relaciones comerciales de largo plazo en destinos internacionales donde la sostenibilidad es un criterio determinante para la compra.
El desafío de demostrar la sostenibilidad en terreno
Uno de los principales retos del proceso consistió en demostrar que la sostenibilidad forma parte del trabajo cotidiano de la empresa y no únicamente de una preparación puntual para la auditoría. Al tratarse de una certificación inédita para el sector aguacatero colombiano, fue necesario un riguroso trabajo de preparación documental, capacitación y alineación de procesos internos.
"El principal desafío fue demostrar que la sostenibilidad hace parte de nuestro trabajo diario. Cada requisito debía estar respaldado con evidencias y resultados reales en campo. Lo más valioso fue el compromiso de todo el equipo: desde la gerencia hasta el personal operativo entendieron la importancia del proceso y participaron activamente" explicó Gallego.
López coincidió en que la alineación del equipo fue determinante, destacando el conocimiento y compromiso del personal de campo y las áreas de soporte durante todo el proceso de auditoría.
Finca Villablanca: captura de carbono y conservación activa
Uno de los resultados más destacados de la evaluación fue el desempeño ambiental de la finca Villablanca, la cual registró una captura activa de -888 mil kg de CO₂e.
De acuerdo con Gallego, este resultado responde a la priorización de la conservación ambiental, destacando:
- 122,64 hectáreas de bosque protegido.
- Protección activa de fuentes hídricas y manejo responsable del suelo.
- Incremento de materia orgánica y mantenimiento de coberturas vegetales para favorecer la captura de carbono.

Siguiente paso: escalar el estándar a toda la cadena productiva
"La certificación no representa un punto de llegada, sino el inicio de una nueva etapa" enfatizó Gallego. La estrategia de Baika Colombia proyecta llevar este estándar más allá de sus propias operaciones e impulsar su adopción entre sus productores aliados, acompañándolos mediante la transferencia de conocimientos y herramientas que faciliten la adopción de buenas prácticas.
Asimismo, la compañía continuará impulsando proyectos de adaptación al cambio climático, eficiencia hídrica, conservación de la biodiversidad y generación de datos para la toma de decisiones, consolidando al aguacate colombiano como un referente global no solo por su calidad, sino por su impacto positivo en el planeta.