Efectos de fenómenos climáticos
¿Cómo afecta El Niño a la floración del aguacate en Perú?
El estado de los árboles en septiembre ayuda a identificar dónde podrían formarse menos frutos y qué huertos están expuestos a perderlos.

6 de noviembre 2026
El calentamiento del mar en la costa peruana y la perspectiva de un verano más cálido y lluvioso en el norte plantean una pregunta para la campaña de aguacate 2027 ¿Cuánta fruta llegará a cosecha?
Las primeras señales se pueden encontrar en el estado de los huertos en septiembre de 2026. Mientras algunos árboles ya estaban en plena floración o comenzaban a formar frutos, otros ya mostraban una floración débil o seguían presentando brotes vegetativos.
¿Qué mostraban los pronósticos para la costa peruana?
Durante el V Congreso Internacional del Palto Hass en Perú, Gustavo Ywanaga comparó la evolución de la temperatura superficial del mar en Paita, Chimbote, Callao e Ilo con la de periodos cálidos anteriores, como lo fueron 1997-1998, 2016-2017 y 2022-2023.
En la región Niño 1+2, ubicada en el Pacífico oriental frente a Ecuador y Perú, el índice Costero El Niño (ICEN) llegó a +3,29 °C entre junio y agosto de 2026, este sector registraba +2,92°C durante el mismo periodo de 2023, ambos valores indican cuánto subió la temperatura respecto a su promedio habitual.
Según el comunicado de ENFEN incluido en la presentación de Ywanaga, la organización proyectaba que El Niño costero persistiría durante el verano 2027. El pronóstico apuntaba a una magnitud extraordinaria hasta enero y una intensidad entre fuerte y extraordinaria en febrero y marzo.
Para la costa norte peruana, se preveían lluvias por encima de lo normal desde noviembre, además de temperaturas del aire muy superiores a las habituales en toda la costa durante el trimestre septiembre-noviembre.
Cuatro situaciones en los huertos
En la región de Olmos, el ingeniero Mario Pozo Cárdenas documentó campos con brotes vegetativos y otros donde la floración recién comenzaba de manera desuniforme. En Jayanca observó campos con poca floración, en paralelo, en Ica registró huertos donde se presentaron flores abundantes.
Estas diferencias son importantes a tomar en cuenta para la próxima cosecha. En campos con pocas flores podrían formarse menos frutos desde el inicio. Por su parte, en los que ya comenzaban a formar los aguacates el riesgo era la caída de parte de la fruta. Pozo recogió estas diferencias en una matriz para evaluar el riesgo productivo según el estado de los árboles en septiembre.
La matriz de Pozo considera cuándo se cosechó el árbol, con qué reservas llegó a septiembre y cuánto avanzó la floración. En los árboles que ya empezaban a formar fruta, el foco pasa a la cuaja, etapa en que la flor da origen a un fruto pequeño.
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Situación del árbol |
Estado septiembre 2026 |
Riesgo |
Cosechado temprano, con buenas reservas y buena inducción floral |
En plena floración, avanzando hacia el cuajado |
Bajo a medio |
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Con floración iniciada en agosto |
Al final de la floración o con frutos recién cuajados |
Caída de frutos |
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Cosechado tarde o con una carga alta de fruta en la campaña anterior |
Floración tardía y débil |
Alto |
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Con bajas reservas y expuesto a temperaturas altas |
Predominio de brotes vegetativos o yemas que no completan la floración |
Muy alto |
El ingeniero identifica el predominio de brotes vegetativos como el escenario más preocupante para la campaña peruana del aguacate 2027. Según explicó, el calor, el nitrógeno disponible y una inducción floral insuficiente pueden favorecer el crecimiento vegetativo excesivo.
En árboles que ya tenían frutos recién cuajados, plantea que la prioridad es reducir la competencia de esos brotes y sostener los frutos en desarrollo.
¿Qué se puede esperar de la producción en 2027?
La matriz nos muestra dos maneras distintas en las que podría reducirse la carga de fruta. En los huertos con floración escasa o incompleta se puede dar menos aguacate desde el inicio, mientras que en los que sí hubo cuajado la carga podría disminuir si parte de los frutos cae.
Los árboles cosechados temprano que llegaron a septiembre con buenas reservas y en plena floración parten de una condición de menor riesgo.
Considerando los análisis de ambos expertos, la cosecha peruana dependerá de cuánta superficie productiva se encuentre en cada una de las situaciones descritas y de la evolución de la carga de fruta en los huertos.
Los huertos con floración débil o incompleta podrían formar menos frutos, mientras que en los que ya llegaron al cuajado el riesgo es perder parte de la fruta recién formada. Distinguir cuánto pesa cada situación en las zonas productoras ayudará a estimar cuánta fruta llegará a cosecha en 2027.