Clima
En Chile, el aguacate (palto) se cultiva principalmente desde Coquimbo hasta O’Higgins, concentrándose un 60% de la producción en la Región de Valparaíso. El clima es mediterráneo, con inviernos relativamente fríos y lluvias escasas y veranos secos y cálidos, lo que obliga a depender de riego tecnificado. Las temperaturas óptimas para el palto fluctúan entre 12,5 °C y 36 °C, con condiciones ideales para floración y cuaja entre septiembre y noviembre, cuando los días superan los 20 °C y las noches se mantienen sobre 10 °C. Las precipitaciones anuales en las zonas productoras son bajas —muy por debajo de la demanda hídrica del cultivo— por lo que un huerto en plena producción puede requerir entre 8.000 y 10.000 m³ de agua por hectárea al año. Los paltos prosperan en suelos profundos, bien drenados y con pH cercano a 6, evitando laderas o zonas con riesgo de heladas fuertes. En conjunto, Chile ofrece buenas condiciones térmicas para el cultivo, pero el estrés hídrico y la variabilidad climática representan el principal desafío técnico y económico para su sostenibilidad.
Producción
principalmente a la presencia de otros participantes en el mercado, especialmente Perú, que no solo es un proveedor mundial, sino que también suministra volúmenes significativos a Chile durante su temporada. Como resultado, la ventana de producción inicial que solía abarcar los meses de junio y julio se ha desplazado hacia septiembre y octubre.
El fin de la temporada de cosecha se está adelantando cada vez más. Mientras que años atrás Chile exportaba aguacates hasta marzo, actualmente la cosecha finaliza en enero. Este cambio se atribuye a problemas de escasez de agua, una menor producción, altos volúmenes exportados entre octubre y diciembre, la competencia de otros países y la presencia de aguacates con alto contenido de materia seca, lo cual dificulta los viajes de larga distancia.






