Oferta récord y presión de precios marcan la temporada mexicana
México avanza con altos volúmenes y presión en precios
La campaña mexicana muestra volúmenes históricos, precios bajos y fuerte demanda en EE. UU., en un escenario de alta competencia global.
La campaña 2025–2026 del aguacate mexicano avanza con señales claras de fortaleza productiva, pero también con desafíos relevantes en materia de precios y competitividad. En un contexto de oferta abundante y creciente presión de otros orígenes, México reafirma su liderazgo global, aunque en un escenario más exigente que en temporadas anteriores.
De acuerdo con Antonio Villaseñor, la actual temporada ha alcanzado niveles inéditos en términos de volumen. “Ha sido de volumen récord y los embarques han sido históricamente altos. Incluso la semana pasada se alcanzaron niveles similares a los del Super Bowl, lo que representa un hito para la exportación mexicana”, señala.
El principal rasgo de la temporada ha sido la presión sobre los precios. La abundancia de fruta ha configurado un mercado claramente dominado por los compradores, donde la competencia por colocar volumen se ha intensificado.
En esa línea, Ricardo Vega López confirma que los retornos al productor han sido inferiores a lo esperado. “Lo recibido por los productores es históricamente bajo, influido por la abundancia de cosecha y el crecimiento de hectáreas certificadas para exportación”, explica.
A este escenario se suma un factor cambiario relevante: la apreciación del peso mexicano frente al dólar, que ha reducido los ingresos en moneda local, afectando directamente la rentabilidad del productor.
Demanda sólida y mayor presión competitiva global
Pese a la presión en precios, la demanda —especialmente en Estados Unidos— ha mostrado un dinamismo destacado, impulsada en gran medida por los valores competitivos de la fruta mexicana.
“Se están exportando más de 30 mil toneladas semanales, cuando la expectativa era de 26 a 27 mil”, detalla Vega López. Este incremento en el consumo ha permitido absorber parte de la sobreoferta, generando una leve recuperación en los precios, aunque aún marginal.
La continuidad del consumo posterior al Super Bowl refuerza la solidez del mercado, incluso en un escenario de alta disponibilidad.
Sin embargo, esta temporada ha roto patrones tradicionales del mercado. Según Villaseñor, “se espera una abundante oferta de México, a lo que se sumará California, que aún no comienza su corte y presenta retrasos”. Esta superposición de volúmenes anticipa una mayor presión en las próximas semanas.
Además, la entrada progresiva de otros orígenes como Perú y Colombia añade un componente adicional de competencia. “El impacto de más orígenes va a generar aún más presión en los precios, y este año podría ser especialmente complejo para cerrar programas”, advierte.
A corto plazo, la fuerte disponibilidad de fruta mexicana continuará liderando el mercado, especialmente durante abril y la primera mitad de mayo, actuando como un factor estabilizador de precios, pero limitando el espacio para otros orígenes.
De cara al cierre de la temporada, se espera una ligera disminución en la oferta entre marzo y junio, aunque compensada por la entrada de otros productores. En cuanto a la próxima campaña, las proyecciones aún son preliminares, pero se anticipa una cosecha similar o levemente inferior, lo que podría dar paso a un escenario de precios más equilibrados.
En este contexto, México reafirma su posición como proveedor clave a nivel global, aunque enfrentando un entorno donde el equilibrio entre volumen y valor será cada vez más determinante.