Campaña peruana 2026
Perú prevé una campaña de aguacate similar o levemente menor al de 2025
Alfredo Lira anticipa una salida paulatina y una temporada principal extendida.
La campaña principal de aguacate Hass de Perú se perfila este año con un arranque gradual, una posible extensión hasta agosto e incluso parte de septiembre, y con una expectativa de volumen que, en el mejor de los casos, sería similar a la de 2025. Así lo planteó Alfredo Lira, director ejecutivo de AgroLeal, al analizar el comportamiento esperado de la oferta peruana en una temporada marcada por factores climáticos, ajustes en los parámetros de cosecha y una lectura cada vez más segmentada de la producción del país.
Respecto del volumen total proyectado para la campaña, Lira señaló que no cree que este año vaya a registrarse un aumento. Según explicó, en el escenario más favorable el volumen sería similar al de 2025. Sin embargo, advirtió que ya existen señales, en algunos productores de grandes volúmenes, de un descenso en los kilos estimados. En esa línea, indicó que su sensación es que Perú podría terminar con un volumen ligeramente menor al del año pasado.
A juicio del ejecutivo, esta lectura debe hacerse además con una mirada más segmentada que en temporadas anteriores. Según explicó, ya no es posible observar la oferta peruana como un solo bloque, ya que el país produce casi todo el año desde diferentes geografías. Por eso, sostuvo que es necesario segmentar los volúmenes desde Perú y entender con mayor precisión cómo se comportan las distintas zonas productivas dentro del calendario exportador.
¿Cómo comenzará la campaña de aguacate de Perú en 2026?
En cuanto al inicio de la campaña, Lira anticipó que la partida no será con un golpe fuerte de volumen, sino de manera gradual. Explicó que los campos están demorando en alcanzar la materia seca adecuada por temas climáticos, lo que ha ralentizado el avance hacia los primeros cortes. A ello se suma, dijo, el alza de la norma de materia seca mínima, que pasó de 21,5% a 22,0%, un cambio que también retrasará a algunos productores en el comienzo de sus cosechas.
Sobre la duración de la temporada, el director ejecutivo de AgroLeal precisó que, al hablar de la campaña principal de Perú, esta se concentra entre mayo y julio. No obstante, estimó que volvería a extenderse, como ocurrió la temporada pasada, hacia agosto e incluso algo de septiembre. Según indicó, algunos campos han podido acostumbrarse a estas ventanas más tardías, lo que ayuda a quitar presión en la temporada principal y a distribuir mejor la oferta.
¿Cuándo enviará Perú aguacate a Estados Unidos y cuánto volumen?
Uno de los focos de la temporada estará puesto también en el mercado estadounidense. En este punto, Lira subrayó que será importante para Perú la decisión que tome California respecto del inicio de su campaña, en un contexto marcado por la espera de su cosecha. Según explicó, California tendría un volumen similar al del año anterior o incluso algo mayor, en torno a 145.000 toneladas métricas.
Sin embargo, añadió que la diferencia frente a 2025 radica en que, tras los bajos precios observados en el primer trimestre, no se ha cosechado mucha fruta, por lo que recién empezarían. En ese escenario, Perú tendría un papel complementario para abastecer ese mercado y comenzaría a enviar de manera suave, mientras los precios en otros destinos, principalmente Europa, se mantengan altos.
En cuanto al volumen que Perú podría destinar a Estados Unidos, Lira estimó que el 30% de las exportaciones de la temporada principal iría a ese mercado. Esa participación confirmaría el rol relevante que seguirá teniendo Estados Unidos dentro de la estrategia comercial peruana, aunque en una dinámica de ingreso paulatino y muy vinculada al comportamiento de California y a las condiciones de precio en otros destinos.
De esta manera, la campaña principal peruana se proyecta con un desarrollo más pausado que en otros años, sin señales de un crecimiento fuerte en volumen y con una extensión que podría llevar los envíos hasta agosto y parte de septiembre. En ese contexto, el comportamiento de las distintas geografías productivas, el cumplimiento de la materia seca exigida y la evolución del mercado estadounidense aparecerán como factores clave para seguir el pulso de la temporada.