Repensando la logística: el verdadero tiempo de tránsito de la fruta
Más allá de los itinerarios de transporte, la vida útil de la fruta comienza a correr desde la cosecha, lo que exige una planificación integral que considere cada etapa del proceso, desde el campo hasta la góndola.
En el comercio internacional de perecibles, el concepto de “tiempo de tránsito” suele limitarse a lo que publican las empresas de transporte: el lapso entre el zarpe y el arribo a destino. Sin embargo, este cálculo no refleja la realidad completa. La fruta comienza a envejecer desde la cosecha y pasa por varias etapas críticas —proceso, almacenaje, despacho y liberación— que no se contemplan en los itinerarios logísticos, afectando su condición final y la satisfacción del cliente.
Cuando se ignoran estos tiempos adicionales, el impacto puede ser significativo. Retrasos en puertos como Róterdam, Manzanillo o Algeciras han demostrado que, incluso si las naves cumplen con los plazos estipulados, la fruta puede permanecer días extra en contenedores, generando pérdidas de calidad y tensiones comerciales por incumplimientos en las ventanas de entrega.
Ante este escenario, expertos recomiendan que los exportadores ajusten sus planes considerando todo el ciclo de vida de la fruta, evaluando la eficiencia de terminales, los tiempos reales de liberación y la información en tiempo real. Solo así será posible sincronizar la logística con el ritmo biológico del producto y asegurar que llegue fresco al consumidor final.
Fuente: portalfruticola.com