Marruecos inicia su temporada de aguacate con proyecciones moderadas tras el impacto del calor
Los primeros envíos hacia Europa están previstos para noviembre, con una producción estimada entre 70 y 80 mil toneladas.
La campaña 2025/26 del aguacate marroquí comienza marcada por la prudencia. Aunque el calendario de exportaciones hacia Europa se mantiene sin cambios significativos —con los primeros despachos previstos para noviembre—, el sector coincide en que los episodios de calor extremo registrados entre junio y julio han dejado una huella visible en la producción.
Según estimaciones de la Asociación de Productores del Gharb, una de las principales zonas productoras del país, la cosecha podría alcanzar cerca de 80 mil toneladas, lo que representa una reducción del 30% respecto al ciclo anterior, cuando Marruecos registró alrededor de 115 mil toneladas de producción nacional. La entidad atribuye esta disminución a la pérdida de fruta y floración provocada por las altas temperaturas y a la persistencia de condiciones climáticas irregulares durante el desarrollo del fruto.
Por su parte, la Moroccan Avocado Association (MAVA) —organismo que agrupa a los principales exportadores del país— ha señalado que el impacto nacional podría ser más moderado, situándose en torno a un tercio menos que la campaña pasada, pero compensado parcialmente por nuevas hectáreas en producción. Desde la entidad subrayan que, pese a las contingencias climáticas, la oferta general del país seguirá siendo competitiva y en línea con los volúmenes que Europa espera de este origen en los meses de invierno.
“El impacto real aún no lo podemos saber”
En conversación con Avobook, Yassin Chaib, gerente de la exportadora Mavoca, explicó que el sector aún no dispone de una cifra definitiva sobre la magnitud de las pérdidas, ya que la evaluación final dependerá del avance de la cosecha.
“Realmente el impacto que ha generado el calor, exactamente, aún no lo podemos saber. Decimos que entre un 20 y un 30%, pero hasta que no empecemos a cosechar y no pasen unos meses, no se podrá saber exactamente el volumen que hay”, señaló el ejecutivo.
Chaib añadió que los nuevos cultivos de grandes productores —muchos de ellos recién incorporados a la actividad exportadora— aportan un grado adicional de incertidumbre. “Apenas hay información sobre el volumen que tienen, porque todavía no han entrado gente a verla”, comentó. De acuerdo con sus proyecciones, si las condiciones climáticas se mantienen estables, la producción nacional podría situarse entre 70 y 80 mil toneladas.
El inicio de la cosecha se prevé para mediados de octubre, una vez que la fruta alcance los niveles de materia seca adecuados para la exportación. Chaib explicó que las mediciones realizadas sobre la variedad Zutano ya registran valores de 20% a 21%, lo que permite planificar las primeras recolecciones en los próximos días, mientras que la variedad Hass aún se encuentra en fase de evaluación.
“La gente tiene ansiedad por empezar, claro, pero hasta que no esté la materia seca no se podrá hacer, porque lo que hay que cuidar es que el aguacate llegue en el mejor estado posible al consumidor. Así es como lograremos crear un origen respetado”, enfatizó el gerente de Mavoca.
De acuerdo con la MAVA, los primeros despachos hacia Europa deberían concretarse durante noviembre, cuando los calibres más comerciales —14, 16, 18 y 20— alcancen las condiciones óptimas de exportación. El ritmo de envíos dependerá, además, de la demanda del mercado europeo, tradicionalmente más activa en el mes previo a las fiestas de Navidad y en marzo, en la etapa final de la campaña.
Europa sigue siendo el eje del negocio marroquí
A pesar de las dificultades climáticas, el mercado europeo continuará siendo el principal destino para el aguacate marroquí. La MAVA confirmó que la Unión Europea concentra la mayor parte de los envíos, con los Países Bajos, España y Francia como principales puntos de entrada y distribución. La cercanía geográfica, junto con tiempos logísticos reducidos y costos de transporte más bajos, sigue siendo una ventaja estratégica clave frente a los proveedores del hemisferio sur.
Durante la última campaña, Marruecos exportó más de 100 mil toneladas de aguacate, consolidándose como un actor relevante en el calendario internacional. Aunque las previsiones actuales anticipan un retroceso en el volumen disponible, los productores y exportadores mantienen el objetivo de preservar la calidad y consistencia del producto como una herramienta para fortalecer la reputación del origen marroquí en los mercados de destino.
La temporada 2025/26 se perfila como un año de ajuste y observación para el sector marroquí. Con una oferta más limitada y precios internacionales en recuperación, la prioridad de los exportadores será administrar los envíos de forma escalonada para asegurar un abastecimiento estable y evitar saturar los mercados europeos en las semanas de mayor demanda.
Tanto la Moroccan Avocado Association como los productores coinciden en que el desempeño de esta campaña servirá como referencia para medir la resiliencia del aguacate marroquí ante los fenómenos climáticos extremos, que en los últimos años han puesto a prueba la sostenibilidad productiva de la región del Gharb y otras zonas agrícolas del país.