Jorge Molina
Colombia ajusta sus volúmenes y el mercado sigue bajo presión
Colombia
Semana 43 y se ajustan los volúmenes de exportación en Colombia. Seguimos alrededor de los 100 contenedores semanales, una cifra que, frente a años anteriores, representa aproximadamente un 30 % menos.
La fruta que llega a las plantas empacadoras continúa mostrando una distribución de calibres por debajo de lo que mejor se mueve en el mercado europeo, nuestro principal destino. Seguimos viendo que los calibres grandes representan aproximadamente un 10 %, mientras que los pequeños gobiernan con cerca del 50 % y el porcentaje restante corresponde a calibres medianos. Son precisamente estos dos últimos grupos los que más presión reciben y los que más rápido ajustan sus precios a la baja cuando el mercado así lo dicta.
Por su parte, la tasa de cambio no presentó movimientos notables durante la última semana, pero sigue siendo un factor que resta atractivo a la exportación. En campo, las propuestas de compra continúan rondando los $3.000 por kilo, con diferencias importantes según el calibre: los grandes se ubican alrededor de los $5.000, los medianos en $3.500 y los pequeños en $1.800. Estos valores corresponden a fruta certificada y con condiciones de calidad exportable.
El mercado internacional, especialmente Europa, tampoco está mostrando el mejor dinamismo. Como lo hemos comentado en nuestras columnas, las llegadas de fruta colombiana durante la semana 43 suelen coincidir con un periodo de ajuste del mercado. Sin embargo, lo que viene hacia adelante merece especial atención: ya aparecen propuestas de compra en campo por parte de algunas exportadoras bajo esquemas de consignación, una modalidad que invita a ser prudentes y a analizar muy bien los riesgos comerciales antes de tomar decisiones.
En este escenario, será interesante observar cómo se benefician las procesadoras de aceite y el mercado nacional, y cómo se ajustan para absorber mayores volúmenes de producción, especialmente de fruta de calibres pequeños. Allí también hay oportunidades, pero dependerán de la capacidad de la industria y del mercado interno para responder a una oferta creciente.
Mientras tanto, en los encuentros internacionales, tanto en Fruit Attraction, en Madrid, como en IFPA, se percibe que buena parte de las expectativas del sector están puestas en la evolución de los fenómenos climáticos, los conflictos internacionales y otros movimientos geopolíticos que siguen condicionando el comercio mundial. Es una noticia en desarrollo, y todavía es temprano para anticipar con certeza sus efectos sobre los flujos comerciales.
También empiezan a tomar fuerza las preguntas sobre cómo se comportará la traviesa colombiana de 2027, qué volúmenes traerá Perú durante ese mismo año y qué oportunidades podrían abrirse para Colombia en el mercado estadounidense durante enero y febrero de 2027. Precisamente, esta última posibilidad me llamó la atención en las conversaciones recientes: pareciera abrirse una pequeña luz para Colombia en Estados Unidos durante esos meses. Por ahora, es una señal que vale la pena seguir explorando, pero todavía debemos esperar a que la información se consolide.
Nos leemos!
Jorge Molina Duque
Gerente de Operaciones Quality Studio CO
jorge.molina@qualitystudio.cl
Colombia