Mercado argentino
Argentina enfrenta presión de oferta por auge peruano
El crecimiento sostenido de las importaciones y el aumento de fruta peruana, brasileña y chilena están presionando los precios del aguacate en Argentina.

Argentina continúa consolidándose como uno de los mercados de mayor crecimiento para el aguacate en Sudamérica, pero el fuerte aumento de los volúmenes importados durante esta temporada también comenzó a generar señales de tensión comercial. Según datos analizados por el equipo de data de Avobook, el mercado argentino ha venido superando mes a mes los volúmenes registrados el año pasado, impulsado principalmente por una mayor presencia de fruta peruana entre marzo y julio.
El escenario ocurre en un contexto donde Perú proyecta cerrar la temporada con volúmenes considerablemente superiores a los de 2025, mientras Chile avanza hacia el cierre de su ventana comercial y Brasil incrementa también su presencia en el mercado. La combinación de estos tres orígenes elevó la competencia y provocó una fuerte presión sobre los precios durante el segundo trimestre de la temporada.
De acuerdo con la información recopilada, el período de mayor presión de oferta se concentró entre marzo y mayo, alcanzando un peak cercano a 312 contenedores o camiones importados durante marzo. Ese incremento generó un escenario de abundancia de fruta en el mercado argentino, impactando directamente en la valorización del producto y reduciendo los retornos comerciales para varios operadores.
El importador argentino consultado para este análisis, el escenario actual es complejo debido al fuerte crecimiento de la oferta disponible. La presencia simultánea de Perú, Chile y Brasil elevó considerablemente la competencia comercial y llevó a una caída acelerada de precios, afectando incluso la rentabilidad de algunos embarques que actualmente estarían llegando con retornos negativos.
La presión de oferta golpea principalmente a calibres medianos y pequeños
La caída de precios no estaría afectando de igual forma a todos los segmentos del mercado.Por su parte, los calibres medianos y pequeños aparecen como los más expuestos en escenarios de sobreoferta, principalmente porque concentran una mayor proporción del volumen comercializado y enfrentan una competencia más intensa entre proveedores.
En contraste, los calibres grandes y la fruta premium han mostrado una mejor capacidad de resistencia frente a la presión comercial. La menor disponibilidad relativa de estos tamaños y una demanda más estable en segmentos específicos del mercado permitieron amortiguar parcialmente la caída de precios observada durante las semanas de mayor volumen.
La evolución observada esta temporada también comienza a abrir interrogantes sobre la estructura futura del mercado regional. El comportamiento actual no parece responder únicamente a una sobreoferta puntual, sino que muestra señales de un cambio más profundo en el equilibrio entre producción, demanda y retornos.
El crecimiento sostenido de la producción peruana, junto con la coincidencia de ventanas comerciales entre distintos orígenes, está configurando mercados cada vez más competitivos. Bajo este nuevo escenario, factores como la calidad de fruta, la diferenciación comercial y la diversificación de destinos comienzan a tomar un rol más determinante para sostener márgenes positivos.
Un mercado que crece, pero con márgenes cada vez más ajustados
Pese a la presión de precios observada durante esta temporada, Argentina sigue mostrando señales de expansión como mercado importador. El aumento sostenido de los volúmenes refleja que el consumo continúa desarrollándose y que el aguacate sigue ganando espacio dentro de la oferta hortofrutícola del país.
Sin embargo, el crecimiento de la demanda parece estar avanzando a un ritmo menor que el aumento de la oferta regional. Ese desbalance estaría generando ajustes más bruscos en precios cada vez que coinciden altos volúmenes de distintos orígenes en ventanas similares.
Para la industria peruana, el desafío futuro no solo pasará por seguir aumentando producción, sino también por administrar mejor los destinos, segmentar mercados y desarrollar estrategias comerciales capaces de absorber una oferta cada vez más grande sin deteriorar los retornos de toda la cadena.