La riqueza de la cocina mexicana y su tesoro otoñal: el aguacate
Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la cocina mexicana honra sus raíces con ingredientes sagrados como el aguacate, cuya cosecha en Michoacán asegura su disponibilidad durante todo el año.
La cocina mexicana, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destaca por su historia, costumbres ancestrales y técnicas culinarias que conservan productos básicos como el aguacate. Este fruto milenario, con más de 10.000 años de historia en el centro-sur de México, es fundamental en las mesas mexicanas, especialmente durante el otoño, su temporada ideal.
En el estado de Michoacán, el aguacate florece en un ciclo natural que aprovecha el terreno volcánico y el microclima único de la región. Con más de 54.000 huertos, los productores cultivan aguacates a diferentes altitudes y temperaturas, lo que permite cosechar la fruta de alta calidad de manera continua. Gracias a esto, el trabajo de los 34.000 agricultores asegura que los consumidores puedan disfrutar de aguacates frescos sin importar la época del año.
Durante el otoño, el aguacate vive su mejor temporada. Entre septiembre y febrero, las diferentes floraciones, como la ‘floración normal’ y la 'Aventajada', ofrecen aguacates redondos y de cuerpo alargado, lo que convierte a esta época en el momento perfecto para saborear esta superfruta que es parte esencial de la cultura y cocina de México.
Fuente: portalfruticola.com