Jorge Molina
Calidad, caja y paciencia
Colombia
Buenos días, buenas tardes, buenas noches.
El cuento para esta semana de nuestro amado Hass Avocado en Colombia, desde este origen, es el siguiente.
Vemos un interesante repunte en las proyecciones de exportación hacia Estados Unidos para el aguacate colombiano. Aunque seguimos manejando un volumen mucho más bajo que el de años anteriores —como lo hemos venido comentando—, la balanza empieza a inclinarse un poco más, llegando aproximadamente a una distribución 65/35, donde cerca del 35% del Hass colombiano estaría yendo al mercado estadounidense.
Las proyecciones vuelven a verse interesantes, recordando que el volumen de nuestra traviesa no ha sido tan grande y que el mercado de Estados Unidos tampoco ha mostrado todavía un comportamiento especialmente atractivo. Mientras tanto, en Europa seguimos viendo cómo los precios se ajustan semana tras semana a la baja en prácticamente todos los calibres, acompañado además por un incremento importante en los volúmenes despachados desde nuestro vecino continental: Perú.
Si hacemos un paralelo frente a la misma semana 20 del año pasado, observamos una caída cercana al 50% en el volumen total exportado desde Colombia. Y específicamente hacia el mercado de Estados Unidos, la disminución ronda aproximadamente el 65%.
Por otro lado, en campo la situación no es muy distinta a la de la semana pasada. La tasa de cambio se ha mantenido relativamente estable y el promedio ponderado por kilo para fruta totalmente certificada ronda los 3.000 pesos.
Actualmente, los calibres grandes siguen recibiendo un mejor reconocimiento, con promedios cercanos a los 4.820 pesos por kilo. Los medianos disminuyeron aproximadamente un 10%, ubicándose alrededor de los 2.500 pesos, mientras que los pequeños continúan soportando la presión, cayendo cerca de un 25%, con precios alrededor de los 1.200 pesos por kilo para fruta de exportación.
Las propuestas de las exportadoras ya completan cerca de cuatro semanas bastante esquivas o escasas. Algunas negociaciones siguen llegando directamente al productor de manera personalizada, y la diferencia la está marcando quien tenga mejor músculo financiero para pagar más rápido y competirle al mercado nacional, un mercado que hoy implica menos riesgos que la exportación.
Y cuando hablamos de mercado nacional, nos referimos tanto al consumo interno como a las plantas procesadoras de pulpa, guacamole y aceite de aguacate, actores que —como hemos mencionado en columnas anteriores— vienen cruzándose y compitiendo directamente por la fruta en esta época del año.
El clima, por su parte, se ha portado bien. Ha aplicado perfectamente la frase: “mientras llueva y haga sol, el agricultor está contento”.
Las materias secas pueden seguir variables, pero la calidad continúa siendo determinante para la operación de nuestro aguacate. Algunos ya entendieron el mensaje; otros lo han venido entendiendo a través de los retornos obtenidos y observando cómo se abren o se cierran diferentes destinos para nuestra fruta.
Y la gran pregunta para esta semana es:
¿cómo vamos a acomodar la cosecha principal que viene bastante nutrida y recargada?
¡Nos leemos!
Jorge Molina Duque
Gerente de Operaciones Quality Studio CO
jorge.molina@qualitystudio.cl
Colombia