Mercado regional
Aguacate chileno gana terreno en el mercado argentino
La apertura económica, la estabilidad cambiaria y el crecimiento del consumo posicionan a Argentina como una oportunidad estructural para Chile con espacio para seguir expandiendo volumen y valor comercial, así lo menciona Antonio Lante, gerente de Exportadora Baika Chile y Perú.
Argentina dejó de ser solo un mercado complementario para transformarse en uno de los destinos estratégicos más relevantes para el aguacate chileno. La combinación entre apertura económica, mayor estabilidad cambiaria, crecimiento del consumo interno y una ventana comercial favorable ha permitido que Chile fortalezca su presencia y alcance cerca del 60% de participación en ese mercado.

Así lo explicó Antonio Lante Della Rovere, gerente de Exportadora Baika Chile y Perú, quien durante su análisis destacó que Argentina hoy representa un verdadero “pulmón estratégico” para la industria chilena, tanto por su potencial de crecimiento como por sus ventajas logísticas frente a destinos tradicionales como Europa.
Uno de los principales factores detrás de esta consolidación ha sido el cambio en el contexto económico argentino. Según Lante, la liberación de las importaciones, que anteriormente estaban fuertemente restringidas, junto con una mayor estabilidad del dólar y una economía en proceso de crecimiento, han favorecido un mercado más dinámico y con mejores condiciones para el comercio internacional.
A esto se suma un consumidor que ha ido madurando año a año en su relación con el aguacate, incrementando progresivamente su consumo y consolidando una demanda más estable.
Una ventana comercial con menos riesgo y mayor valor
Chile también ha logrado consolidar su posición gracias a una ventaja estructural clave: su ventana comercial prácticamente no enfrenta competencia directa de otros grandes orígenes regionales.
Brasil y Perú, principales competidores en Sudamérica, no coinciden de forma relevante con la temporada chilena, funcionando más como complemento que como competencia. A esto se suma que la producción argentina tampoco se superpone con la oferta chilena, permitiendo una mayor estabilidad comercial.
Según explica el ejecutivo de Baika, esta condición permite que la fruta chilena se comercialice incluso a valores FOB superiores frente a otros orígenes, reflejando una clara diferenciación de precio por parte del consumidor argentino.
Tradicionalmente, Europa ha sido el principal destino para el aguacate chileno. Sin embargo, el crecimiento de Argentina como mercado estructural cambia parte de esa lógica exportadora.
La cercanía geográfica reduce considerablemente los tiempos de tránsito, disminuye los riesgos de viaje y mejora la eficiencia logística. Esto permite una fruta con menor exposición a problemas de transporte y una mayor seguridad comercial.
Además, Lante destaca que el consumidor argentino está dispuesto a pagar precios altos y competitivos respecto a Europa por la fruta chilena, lo que convierte al mercado vecino en una alternativa cada vez más atractiva para los exportadores.
Otro de los conceptos que toma fuerza en la estrategia exportadora chilena es el de los llamados “apagones de oferta global”, ventanas comerciales que se abren cuando otros orígenes enfrentan problemas climáticos extraordinarios.
Fenómenos como lluvias intensas, olas de calor, heladas o impactos de El Niño pueden alterar significativamente la producción en países como Perú, Marruecos, España o incluso Chile. Estas disrupciones generan oportunidades puntuales de demanda que Chile puede capitalizar gracias a una ventaja clave: la capacidad de mantener fruta en el árbol y decidir estratégicamente el momento de cosecha.
“Chile tiene la virtud, tiene la fruta y las condiciones para poder viajar largos tránsitos”, explicó Lante, subrayando la necesidad de que la industria esté atenta para reaccionar rápidamente cuando algún origen pierde oferta y se genera una oportunidad comercial en mercados específicos.
El desafío ahora es crecer con estrategia
Pese a estas oportunidades, el crecimiento internacional del aguacate chileno también enfrenta restricciones importantes.
La principal está en la limitada disponibilidad de áreas aptas para nuevas plantaciones de paltos. A diferencia de otros cultivos o de países como Perú, donde la expansión territorial ha sido mucho más agresiva, Chile tiene una geografía más restrictiva para el desarrollo del cultivo.
A esto se suma un mercado interno sólido, que compite directamente con la exportación y muchas veces ofrece retornos igualmente atractivos. Según Lante, incluso Argentina funciona hoy casi como un segundo mercado doméstico por su cercanía y crecimiento sostenido.
Desde la mirada de Baika, el mercado argentino todavía está lejos de alcanzar su techo.
El consumo per cápita sigue siendo bajo, aunque mantiene una tendencia constante al alza. El principal desafío estará en la estabilidad económica del país, especialmente en variables como tipo de cambio, fortaleza del consumo interno y eventuales restricciones futuras a las importaciones.
Sin embargo, incluso en años complejos para la economía argentina, el consumo de aguacate continuó creciendo, aunque a menor ritmo. Hoy, con una mayor apertura económica, el mercado ofrece una oportunidad aún más relevante para seguir expandiendo volumen.
Para Lante, el siguiente paso no pasa únicamente por vender más fruta, sino por sofisticar la oferta y construir mayor valor comercial.
Uno de los grandes desafíos está en seguir profesionalizando la maduración del aguacate en destino. La experiencia chilena demuestra que cuando el consumidor accede a fruta madura y lista para consumo, el mercado puede crecer de manera significativa.
En términos de calidad, asegura que Chile ya ha avanzado de forma importante y hoy envía buena fruta a Argentina, por lo que el desafío principal está en consolidar esa experiencia de consumo y fortalecer la marca origen Chile.
“No se trata de cambiar variedades, sino de ser estratégicos en las decisiones de cosecha y leer muy bien las oportunidades que ofrecen tanto el mercado interno como el externo”, concluyó.
Para el ejecutivo, competir solo por oportunidad comercial no será suficiente. Si bien Chile ha logrado posicionarse con buena calidad y abastecimiento constante, considera fundamental seguir reforzando la marca país con actividades promocionales que permitan sostener y ampliar ese liderazgo en mercados como Argentina.