Jorge Molina
Colombia se pone creativa con los volúmenes de La Traviesa
Colombia
Semana 16 y Colombia se pone creativa con los volúmenes de exportación de la traviesa. Como lo hemos venido comentando en columnas anteriores, esta no es una traviesa particularmente amplia, pero tampoco es una traviesa corta; es, más bien, una temporada medida, donde cada kilo cuenta y cada decisión pesa más de lo normal.
Hoy, la competencia no solo está en la exportación. El mercado nacional, los procesadores y los programas de los exportadores están jugando en paralelo, tensionando la disponibilidad. La fruta ya no tiene un único destino claro, y eso obliga a tomar decisiones más finas en campo y en comercial.
En términos productivos, las tierras bajas son las que están sosteniendo el volumen disponible en este momento, y todo indica que así será durante abril, mayo y parte de junio. Sin embargo, las tierras altas muestran una realidad distinta: baja disponibilidad en esta traviesa, lo que empieza a dibujar un escenario interesante —y retador— para los meses de junio, julio y agosto, donde la oferta podría ser aún más limitada y la competencia por fruta se intensifique.
En exportaciones, seguimos viendo un ritmo moderado hacia Europa, con cerca de 50 contenedores semanales, mientras que el mercado de Estados Unidos recibe apenas algunas unidades. No hay sorpresas en este frente: la historia sigue siendo la misma, una reducción sostenida en los volúmenes.
En campo, los precios de compra se ubican en promedio alrededor de los $4.200 pesos. La distribución de calibres mantiene una estructura típica de traviesa: 15% grandes, 45% medianos y 35% pequeños. En precios, esto se traduce aproximadamente en $5.300 para calibres grandes, $4.200 para medianos y cerca de $2.000 para los pequeños.
Sin embargo, empieza a aparecer una señal que no se puede ignorar: la caída en las propuestas de compra. Esto sugiere que, aunque la oferta es limitada, la demanda no está presionando con la misma fuerza, o al menos está siendo más selectiva.
Y como todos los años, el telón de fondo ya se empieza a sentir: queda aguantar. Aguantar disciplina en compra, en despachos y en expectativas, mientras pasa la ya conocida ola aguacatera de Perú, que tarde o temprano entra a marcar el ritmo del mercado internacional.
La lectura es clara: no estamos ante una traviesa “corta” como todos los años pero atípica mente menos voluminosa. En este contexto, más que volumen, lo que empieza a marcar la diferencia es la cabeza fría para navegar lo que viene.
Jorge Molina Duque
Gerente de Operaciones Quality Studio CO
jorge.molina@qualitystudio.cl
Colombia